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«Tercer año pasando vergüenza de enseñar la uña amarilla del pie y siempre teniéndomela que pintar… hasta que por fin. La uña nueva sale sana y este verano la enseño sin pensarlo. De las pocas compras por Facebook que me han servido.» · Compra verificada
«La luz atraviesa la uña y llega debajo, justo donde está el problema.
Es el mismo principio de la tecnología de luz utilizada en clínica, pero aquí tienes 7 minutos al día desde casa.
Sin dolor, sin pinchazos y sin pastillas.
Con el uso constante, ayuda a que la uña vuelva a crecer sana desde la base.»
Lo que les cuento ahora en consulta — llegar debajo de la uña, no quedarse encima
Ana Torres, podóloga, con el Onyvia™ en la mano, enseñándoselo a una paciente con la uña gruesa y amarilla.
«Casi todas llegan a consulta con su frasco de aceite. Y tiene sentido: durante años fue una de las opciones más utilizadas. El problema no es el aceite ni la marca. Es hasta dónde puede llegar. Onyvia™ está diseñado para llevar la luz directamente a través de la uña y actuar debajo de ella.»
Árbol de té, orégano, lavanda y mezclas con vitamina E: probablemente ya los has probado.
«El problema del aceite no es que le falte algo, sino dónde puede llegar.
El aceite se aplica SOBRE la uña, pero el problema está DEBAJO.
La uña es una barrera dura que dificulta que el producto llegue a esa zona.
Por eso, incluso el mejor aceite puede necesitar meses de uso constante.»
Así se trata en clínica: una máquina de láser de decenas de miles de euros, gafas de protección y cientos de euros por sesión. La luz sí atraviesa la uña — el problema era el precio.
Onyvia V3: el principio del láser, sin la clínica
«Por eso, cuando una paciente me pregunta qué comprar ahora, le digo el Onyvia V3: luz LED azul que atraviesa la uña — el mismo principio que el láser de la clínica — metido en un aparato de casa. Siete minutos al día, sin dolor, sin pinchazos y sin pastillas. No hay que elegir entre el frasco y el láser. Y hay algo que a mis pacientes les pesa más de lo que parece: aquí no hay nada que tragar ni nada que absorber. Es luz: se enciende, hace su trabajo y se apaga.»
El Onyvia V3: se pone como un clip sobre la uña, 7 minutos al día. La luz hace el trabajo que el aceite no puede hacer desde fuera.
Así se usa: en el sofá, con tu té o tu serie. Sin citas, sin clínica, sin dolor.solo 7 minutos al día, donde quieras.
Lo que se busca no es tapar el amarillo:
es que la uña salga limpia desde la base. Primero cede la parte nueva, y el amarillo va quedando atrás según crece.
«Una cosa más, y te la digo como profesional: si la uña te duele, supura, está negra o eres diabética, al médico primero, sin esperar. Pero si es esa uña amarilla y engrosada de siempre, la que llevas meses tratando con frascos, ahí es donde la luz tiene sentido.»
Llevaba años pintándomela sin falta antes de salir — ni mi marido me había visto la uña de verdad. Creía que era cosa de la edad y punto. Cuando leí que era una infección me quedé fría. Siete minutos al día viendo la tele, y a los dos meses la base salía limpia. Este verano, pedicura sin pedir perdón.
A 203 personas les pareció útil
Maribel, 58 · Valencia
★★★★★
En la piscina siempre con los pies debajo de la toalla, y las sandalias buenas sin estrenar. Probé lacas y aceites: dinero tirado, todo se queda por fuera. Esto va por debajo, que es donde está el bicho. Ahora elijo las sandalias por gusto, no por esconder.
A 176 personas les pareció útil
Susana, 49 · Málaga
★★★★★
Probé de todo: vinagre, cremas, hasta un remedio que me trajo mi cuñado. Nada. Con esto, constancia y ya: la uña empezó a salir sana desde la base. Mi podóloga me lo confirmó en la revisión — y me preguntó dónde lo había comprado.
A 154 personas les pareció útil
Antonio, 62 · Zaragoza
Preguntas frecuentes sobre Onyvia V3
¿Duele o quema?
No. La luz azul focalizada no calienta la piel: notas el dedo dentro de la cámara y poco más. Por eso se usa en casa, sin dolor, sin pinchazos y sin pastillas.
¿Es seguro? ¿Tiene efectos secundarios?
Es luz, no una sustancia: no se traga, no se absorbe y no deja residuo ni en la uña ni en la piel, así que no hay nada que se te acumule por usarlo todos los días. Tampoco calienta —notas el dedo dentro de la cámara y poco más—, de modo que no pica ni irrita como puede hacerlo un aceite fuerte, el de orégano sobre todo. Lo de siempre, que te lo digo igual: si la uña duele, supura, está negra o eres diabético, al médico primero.
¿Cuánto tarda en verse el resultado?
Desde los primeros 7 días se nota la uña menos opaca, pero lo importante llega con la uña nueva: según crece limpia desde la base (2-4 semanas en adelante), el amarillo va quedando atrás. Una uña del pie tarda meses en renovarse del todo, así que la constancia es clave.
¿Sirve para las uñas de las manos?
Sí. La cámara envolvente vale para uñas de pies y de manos. En las manos, al ser la uña más fina, el cambio suele verse antes.
¿Y si mi hongo está muy avanzado?
Cuanto más gruesa y amarilla está la uña, más constancia hace falta, pero el principio es el mismo: la luz atraviesa la lámina y llega adonde el hongo se esconde, ahí donde el aceite se queda por fuera. Si en 30 días no ves ningún cambio, lo devuelves sin coste.
¿Cómo se carga?
Por USB-C, igual que el móvil. Viene con su cable. Una carga da para varias sesiones, así que puedes llevarlo de viaje sin problema.
¿Por qué cuesta más que un frasco de aceite?
Porque hace algo que un aceite no puede hacer. El árbol de té, el orégano, la lavanda y las mezclas están hechos para actuar en contacto, y debajo de una placa dura no hay contacto: el mejor resultado publicado de una de esas mezclas es 78,5% en doce meses, y son frascos que compras uno detrás de otro. Onyvia V3 usa el principio del láser de clínica —cientos de euros por sesión, tres o cuatro citas entre semana— en siete minutos al día en tu casa, y lo usas las veces que quieras. No es lo más barato: es lo que llega adonde el aceite no llega.
¿Cómo pago?
Contra reembolso: al pedirlo no adelantas nada por internet. Pagas en la puerta de tu casa, en efectivo o como prefieras, cuando el repartidor te lo entrega. Desde ese día tienes 30 días para probarlo.
¿Cuánto tarda en llegar?
Entre 24 y 72 horas en toda España. Envío con seguimiento.
¿Y si a mí no me funciona?
Tienes 30 días de prueba reales, sin riesgo. Si no notas ningún cambio en tu uña, escríbenos y te devolvemos el 100% del importe. El riesgo lo asumimos nosotros, no tú.
Customer Reviews
Overall rating: 4.8 / 5 from 32 reviews.
Siempre con calcetines en casa, siempre con el pie tapado en la playa. Mi marido ya ni me preguntaba por qué. Este verano me compré unas sandalias abiertas por primera vez en cinco años. No es magia y hay que tener paciencia, pero funciona. La uña va saliendo limpia desde la base, despacio pero va.
"Comprar sin tocar me da apuro, pero al ser pago en la puerta me animé. El repartidor me lo dio, lo cargué esa noche y lo estrené. Se nota serio, no el típico chisme de luces de colores. Llevo siete semanas y la uña nueva sale sin el amarillo. Ya le he dicho a mi hermana que se pida uno."
"Yo decía que a mi edad ya con eso me moría, que era de hacerse mayor. Mis hijos me lo regalaron y por no hacerles el feo lo usé. Pues mire usted: la uña del pie va saliendo limpia. Los años serán los años, pero el hongo se va. Regalo más útil no me han hecho."
"Después de un tratamiento de pastillas que me dejó el estómago revuelto, me daba miedo todo lo que fuera 'fuerte'. Esto no se traga, es solo luz, así que me animé. Ningún efecto secundario, ninguna molestia. Y la uña respondiendo. Para mí lo mejor es no tener que tomar nada por boca."
"Le doy cuatro estrellas porque hay que tener paciencia y nadie me avisó bien: la uña del pie tarda en crecer, esto no es de un día para otro. Pero a los dos meses la diferencia es clara, sobre todo en el dedo pequeño que era el peor. Cómodo de usar y no quema nada. Lo recomiendo si no esperas magia en una semana."
"Lo mío era pura vergüenza. En el vestuario del gimnasio me cambiaba mirando que no me vieran el pie. Empecé a finales de marzo y este mes me he hecho la pedicura por primera vez en cuatro años. La chica ni comentó nada, pero yo por dentro casi lloro. Solo por eso ya valió la pena."
"Mi marido ya no aguantaba oírme decir que no íbamos a la piscina por mis pies. Una sobrina me habló de la luz esta. Lo uso siete minutos viendo el telediario y ya está. La podóloga me había dicho que el tratamiento de luz de su clínica eran 400 euros las sesiones. Esto hace lo mismo en casa. La uña va saliendo sana, despacio pero va."
"Llevaba más de seis años con la uña del dedo gordo amarilla y gruesa. Probé el aceite de árbol de té dos veces al día durante meses, esmaltes de la farmacia, hasta el Vicks que dicen en internet. Nada. Pedí esto sin fe, contra reembolso. A las tres semanas vi que la uña nueva salía clarita por abajo. Hoy llevo sandalias en la terraza sin taparme el pie con la otra pierna. No sabéis lo que es eso después de tanto verano escondiéndolo."
Mis hijos me lo instalaron y me explicaron cómo usarlo. Muy fácil, se carga como el móvil y se pone como un clip sobre la uña. Siete minutos y listo. A mi edad no esperaba que nada funcionara ya con esta uña. Pues va saliendo limpia. Regalo más útil no me pueden hacer.
Mi mujer ya no aguantaba oírme decir que no íbamos a la playa. Una vecina le habló de esto y me lo compró ella. Lo uso siete minutos viendo el fútbol. Sin esfuerzo, sin complicaciones. La uña va saliendo sana desde la base. Este verano fuimos a la playa los cuatro fines de semana.
Maestra, en verano con sandalias delante de los alumnos. Llevaba años eligiendo el calzado según lo que tapara el pie. Este curso empecé en septiembre con el Onyvia y para las vacaciones de Navidad ya notaba la diferencia. Este verano elijo las sandalias que me gustan, no las que esconden.
A mi edad ya pensaba que el hongo era para siempre. Lo pedí con poca fe y contra reembolso para no arriesgar nada. Siete minutos al día no cuestan nada. La uña lleva dos meses mejorando y ya hay una diferencia que cualquiera puede ver. Ojalá lo hubiera encontrado antes.
Me lo regaló mi hija para mi cumpleaños. Al principio no le di importancia. Luego empecé a usarlo por aburrimiento mientras veía la serie. A las cinco semanas la uña tenía mejor color. Al tercer mes mi podóloga me hizo un comentario positivo sin que yo le dijera nada. Ese momento fue el mejor regalo.
Probé el vinagre, el Vicks que dicen en internet, el aceite de orégano. Nada duró. Lo que me explicaron sobre por qué el aceite no llega debajo de la uña me pareció lógico por primera vez. Y los resultados confirman la explicación. La uña nueva sale limpia. Es lo único que me ha funcionado de verdad.
En la piscina siempre con los pies debajo de la toalla y las sandalias puestas hasta el agua. Ahora voy sin pensarlo. La diferencia entre antes y después de dos meses de uso es real y visible. La constancia es clave pero el resultado llega.
Trabajo en cocina, con calzado cerrado y calor todo el día. El terreno perfecto para el hongo. Usé el Onyvia siete minutos antes de dormir, todos los días sin excepción. Mes y medio después la uña está visiblemente diferente. Mi mujer lo notó antes que yo.
Cinco veranos sin estrenar las sandalias buenas que tenía guardadas. Las saqué este julio por primera vez. No sabéis lo que es eso después de tanto tiempo escondiéndote. La uña tardó en responder, no os voy a engañar, pero la constancia tiene su recompensa.
Mi médico me había recetado pastillas que me sentaron fatal. Cuando vi que este tratamiento no se toma ni se absorbe, me animé. Ninguna molestia, ningún efecto secundario. Y la uña respondiendo desde la base. Para las que tienen estómago sensible o no quieren tratamientos orales, esto es la alternativa.
Soy escéptico por naturaleza. Lo probé porque el pago en la puerta eliminaba el riesgo económico. Tres meses después tengo que reconocer que funciona. No es instantáneo y hay que usarlo todos los días, pero la uña está en el mejor estado que ha estado en muchos años.
Llevaba tanto tiempo con la uña amarilla que ya me había acostumbrado a esconderla. Una amiga me habló del Onyvia y lo pedí sin grandes esperanzas. La sexta semana, mi marido fue el primero en notar que la uña tenía mejor aspecto sin que yo le dijera nada. Ese momento lo dice todo.
Corredor aficionado, zapatillas mojadas después de cada entreno. Este problema era casi inevitable. Probé de todo sin éxito duradero. Con Onyvia V3 a las cuatro semanas ya notaba la uña menos opaca. A los dos meses la base está saliendo limpia. Primera vez en años que veo resultados reales.
Mi podóloga me había dicho que el láser de su clínica costaba cientos de euros por sesión. Esto hace el mismo principio en casa en siete minutos. La uña va respondiendo, despacio pero con constancia. Lo que más me gusta es que no hay que tragar nada ni nada que absorber. Es solo luz.
Nunca había pedido nada por internet de este tipo, pero el pago contra reembolso me animó. Lo cargué esa misma noche, lo usé siete minutos y ya está. Fácil, sin complicaciones. A las cinco semanas la uña nueva sale sin el amarillo. No me arrepiento para nada.
Fontanero, botas de trabajo todo el día, pies que nunca respiran. El hongo me acompañaba desde hacía años. Lo del aceite lo intenté muchas veces pero nunca llegaba de verdad. Esto va por debajo de la uña, que es donde está el problema. Un mes y medio después la diferencia es clara.
Lo pedí porque mi sobrina me lo recomendó después de que a ella le funcionara. Seis semanas después entiendo por qué me lo recomendó. La uña que llevaba años amarilla y gruesa está saliendo completamente diferente desde la base. Se lo he recomendado ya a tres personas del trabajo.
Mis hijos me lo regalaron y lo usé por no hacerles el feo. Pues mire: la uña del pie va saliendo limpia. A mi edad ya me había resignado pero el hongo se va. El regalo más útil que me han hecho en mucho tiempo, sin exagerar.
*En el vestuario del gimnasio me cambiaba mirando que nadie me viera el pie. Cuatro años así. Empecé en febrero y en abril ya notaba la uña diferente. Ahora voy a la piscina sin pensar en ello. Para las que llevan tiempo escondiéndose: esto llega donde el aceite no puede llegar.
Hay que tener paciencia, eso es lo primero que hay que entender. La uña del pie tarda en crecer y esto no es de una semana. Pero a los dos meses la diferencia es real y visible. Cómodo, sin dolor, sin efectos secundarios. Después de años probando cosas, es lo primero que me da resultados concretos.
Empecé con poca fe, la verdad. Ya había tirado dinero en demasiadas cosas. Pero el pago en la puerta me dio confianza para probarlo sin riesgo. La diferencia la noté a partir de la cuarta semana, cuando la uña nueva empezó a salir sin el color amarillo. Mi podóloga lo confirmó en la siguiente revisión.
Tres veranos pintándomela de oscuro para que no se notara. Mi marido nunca me había visto la uña de verdad. Usé el Onyvia todos los días mientras veía el telediario y a los dos meses la base salía limpia. Este verano fui al médico de cabecera y ni lo mencionó porque ya no había nada que ver.
Lo que más me convenció fue que es luz, no un químico que se absorbe. Después de un tratamiento oral que me dejó el hígado resentido, no quería saber nada de pastillas ni cremas fuertes. Siete minutos al día viendo la tele. Sin dolor, sin nada raro. La uña lleva dos meses mejorando y ya se nota claramente.
Llevaba cuatro años con la uña del dedo gordo completamente amarilla y engrosada. Probé dos tratamientos con pastillas que me recetó el médico, aceite de árbol de té durante meses, y una laca de farmacia que costó una fortuna. Nada duró. Lo pedí contra reembolso, sin adelantar nada. A las tres semanas vi que la uña nueva salía más clarita desde abajo. Dos meses después, mi podóloga me preguntó qué había hecho.